La Red de Talleres de Producción Digital de Contenido Educativo y Cultural (RTPD) es mucho más que un conjunto de N talleres que desarrollan software y productos educativos con el apoyo del Centro de Innovación y Servicios (CIS). Existe una red de comunicación y colaboración que opera en distintos niveles:
• La comunicación electrónica entre los servidores de todos los talleres es el nivel más bajo. Todos los servidores físicos forman un sólo servidor lógico que opera en Internet bajo una arquitectura tipo muégano, que en inglés se llama cluster o cloud computing. Este único servidor lógico es el que le da alojamiento a muchos de los servicios que se ofrecen en la RTPD, entre los que destacan el repositorio de elementos y productos, el sistema de soporte, la Metodología, y otros más.
• El segundo nivel es el Repositorio al que también llamamos LA CASA DE LA ENSEÑANZA Y EL APRENDIZAJE en el que se guardan los elementos y productos en proceso (accesibles solo a los productores del taller que los está desarrollando), así como también los elementos y productos terminados que ya se han liberado al público.
• El tercer nivel es el de la fertilización cruzada entre todos los talleres. Toda la producción liberada por un taller está disponible para que cualquier otro taller de la RTPD la pueda utilizar. Esto es posible tecnológicamente y jurídicamente debido a que toda la producción se hace usando formatos estándar y se coloca en el dominio público bajo la licencia Creative Commons.
• La ley de Metcalfe dice que el valor de una red de comunicaciones aumenta proporcionalmente
al cuadrado del número de usuarios del sistema (n2). Formulada por primera vez por Robert Metcalfe en relación con Ethernet, la ley de Metcalfe explica muchos de los efectos de red de las tecnologías y redes de comunicación, como Internet o la World Wide Web. La ley suele ilustrarse con el ejemplo de aparatos de fax: una única máquina de fax es inútil, pero su valor se incrementa con el número total de máquinas de fax de la red, debido a que aumenta el número de personas con las que se puede comunicar.
• El cuarto nivel es el de la productividad conjunta. Gracias a la existencia y uso de los cuatro niveles anteriores, la productividad de la Red como un todo crece exponencialmente. No solamente los elementos y productos circulan por la red reutilizándose una y otra vez en nuevos productos, sino que también otros sistemas de apoyo, como el de soporte, la capacitación, la resolución de problemas y la innovación se desbordan de las fronteras del CIS para subirse al lavadero y llegar a todos los integrantes de la RTPD.
• El último nivel es el “ecológico”, en el que la RTPD en su totalidad se convierte en un sistema con vida propia, que evoluciona y se adapta a distintos entornos, que crece y se modifica sin requerir del empuje y coordinación del CIS y que se adapta a distintos sectores, regiones y culturas. Los beneficios de la red crecen con el número de talleres que la integran.
En la micro economía se habla de “el efecto red”, que se vuelve significativo cuando se logra un cierto número de integrantes, llamado masa crítica. Al llegar a este punto el valor o beneficio que se obtiene de un bien o servicio es igual al costo que se paga por el bien o el servicio. A partir de esta masa crítica, los beneficios obtenidos superan a los costos y es fácil atraer nuevos integrantes adicionales cuya participación mejora todavía más la relación beneficio/costo.
Si bien la RTPD es un servicio subsidiado y se tiene que hablar de costos y beneficios de otra índole, el efecto de red también opera, por lo que consideramos que una vez alcanzada la masa crítica el crecimiento del proyecto será cada vez más fácil y sus beneficios cada vez más atractivos.