Un taller de producción digital está ubicado en un local de la institución anfitriona y consta de los siguientes componentes: equipo de cómputo y de producción multimedia, herramientas digitales, metodología de producción.
El taller es operado por el Productor Multimedia, el cual es capacitado en el uso de los componentes del taller.
Cada taller está integrado por lo menos con dos productores multimedia nombrados por la institución anfitriona para capacitarse en la producción multimedia de contenido educativo o cultural que le sean de apoyo para las labores educativas y/o de promoción de actividades relacionadas con la institución; además del productor multimedia el taller también cuenta con uno o varios expertos en contenido, que son los encargados de colaborar con el productor en el diseño del proyecto a realizar.
El Taller de Producción sigue un plan de trabajo anual, mismo que ha sido convenido previamente entre el CIS y la institución anfitriona, en este caso le denominamos cliente al profesor o investigador que se acerca al taller, para solicitar el desarrollo del contenido educativo o cultural que requiere.
El experto es quién aporta el contenido junto con el productor y revisa el avance de la producción en el proceso de producción digital, les corresponde a los productores que operan el taller y que colaboran con los diversos expertos para establecer un proceso continuo de producción que cumple con el plan de trabajo previamente determinado.
En la RTPD se trabaja con talleres que uno a uno conforman la red. Un taller funciona en lo que llamamos una institución anfitriona (IA), que pueden ser instituciones tanto del sector público, el sector académico y el sector social.
Una vez que la RTPD promociona y entra en contacto con las instituciones interesadas para hospedar un taller, la institución designa a sus productores multimedia, y los envía a los cursos de capacitación que organiza el Centro de Innovación y Servicios de la RTPD, dicha capacitación se imparte en una modalidad mixta, presencial, virtual y a distancia. Siendo esta la primera parte del proceso para iniciar con la metodología.
El Centro de Innovación y Servicios de la RTPD ha desarrollado una metodología que facilita la colaboración entre el cliente, que es quien requiere el o los materiales y que puede ser un profesor o investigador de la institución anfitriona, y el productor multimedia del taller de producción digital, juntos desarrollan programas educativos de los más diversos temas.
La metodología consta de las siguientes etapas:
Diseño instruccional. Para maximizar la eficiencia de la experiencia educativa se llenan diversos cuestionarios que ayudan a determinar la situación del estudiante o usuario final, sus circunstancias y necesidades, así como las metas de la instrucción y las estrategias óptimas. Esta etapa está basada en las teorías pedagógicas y cognoscitivas vigentes.
Arquitectura o Diseño de Alto nivel. Sobre los resultados de la primera etapa se realiza la selección de productos y se establece la estructura general de los mismos, que se divide en secciones, partes y elementos. Los productos –sobre el mismo tema– pueden ser analógicos (libros, revistas, carteles, fotonovelas, etc.) o digitales (cápsulas de audio y video, documentos interactivos multimedios como sitios de Internet).
Diseño detallado. Para cada sección, parte y elemento del producto se redacta una descripción minuciosa de cada uno de sus componentes. El resultado de las etapas anteriores se materializa en el guión de producción del producto en cuestión.
Producción. El guión de producción especifica listas de textos, fotos, ilustraciones, audios y videos que el productor multimedia del taller conseguirá. En primer término buscará en los repositorios de la RTPD para ver si ahí existen elementos que pueda usar. También buscará en otros repositorios libres en Internet aquellos que -estando libres de restricciones de propiedad intelectual- puedan ser de utilidad. Finalmente, si no encontró lo que buscaba, lo tendrá que generar él mismo con las herramientas a su disposición. Esta etapa termina con un conjunto de archivos digitales (en formatos estándar).
Integración. La etapa final del proceso es el armado del o los productos finales. Si son digitales, los archivos correspondientes se almacenarán en discos compactos y servidores, pues su acceso es por medio de una computadora (posiblemente conectada a Internet). Si los productos finales son analógicos, los archivos digitales serán de los originales mecánicos que se llevarán a una imprenta para su reproducción masiva.
Evaluación. Al terminar cada una de las etapas anteriores, se realizan reuniones de evaluación para asegurarse que todos los participantes (experto en contenido, director de la institución, productor multimedia) están de acuerdo en seguir adelante. En caso contrario, se harán las modificaciones requeridas. La evaluación de los productos terminados es la más importante, pues una vez aprobados se inicia la distribución de los mismos al público objetivo y a los demás talleres de la Red, mediante el repositorio.
La capacitación permanente que les proporciona el CIS los adiestra en el uso de las herramientas digitales y de la metodología para que puedan producir contenido educativo sobre cualquier tema en colaboración con el experto de la IA. Las funciones básicas que desempeñan son:
• Diseño (instruccional, de alto nivel y de detalle)El Taller de Producción Digital sigue un Plan de Trabajo anual que ha sido convenido previamente entre el CIS y la IA apoyado por un experto en contenido que normalmente es un profesor o investigador, que se acerca al taller para desarrollar el contenido educativo o cultural de su especialidad. Partimos de que al principio el experto en contenido no sabe de producción digital, así como los productores del taller no conocen el tema del experto. Es de esperarse que al terminar el proceso, ambas partes hayan aprendido algo de la otra, mediante el diálogo que establecen en el diseño del proyecto.
El experto no opera directamente los equipos de los talleres, él es quién aporta el contenido y guía en el avance de la producción, pero él mismo no tiene que capacitarse en el proceso de producción digital. Esta labor le corresponde a los productores que operan el taller y que colaboran con los diversos expertos para establecer un proceso continuo de producción de contenido educativo y cultural que cumple con el Plan de Trabajo previamente determinado.
EQUIPO DE CÓMPUTO Y DE PRODUCCIÓN MULTIMEDIA
El Taller de Producción Digital cuenta con diversos equipos de cómputo que se conectan en una red local: un servidor, varias estaciones de trabajo y diversos periféricos (escáner, cámara de fotos, cámara de video, grabadora de audio e impresora). El taller debe de contar con una buena conexión a Internet que le permite enlazarse con la red mundial. El servidor se conecta con la red de talleres mediante una red virtual privada (VPN) que se integra por todos los servidores de los talleres participantes de la RTPD, lo que facilita el acceso a los repositorios y al uso de los contenidos.
Las estaciones de trabajo y los servidores de todos los talleres usan las mismas herramientas digitales para realizar su trabajo. Estas herramientas son seleccionadas por el Centro de Innovación y Servicios (CIS) y en su totalidad son de uso libre.
El software libre, según Richard Stallman, es un movimiento político que se preocupa no sólo por aspectos puramente informáticos sino por valores éticos, sociales y de acceso. El objetivo del softwer libre (SWL) es lograr la libertad de los individuos y las comunidades en cuanto al uso de computadoras. (Citado por Careaga, 2007). Otro fundamento importante del uso de SWL es que sus formatos de almacenamiento de datos son regidos por normas internacionales de estandarización (Internacional Organization for Standardizatión) ISO y, por ende, el intercambio de los productos generados con este tipo de software no representa problema alguno de incompatibilidad durante el intercambio de archivos. Para la RTPD esto significa que los diversos talleres afiliados pueden crear productos, almacenarlos en el repositorio compartido y acceder a los contenidos almacenados en el repositorio, sin que esto represente problema alguno.
Para que un programa se considere como software libre tiene que promover cuatro libertades:
• Libertad de ejecutar el programa con el propósito que uno quiera
• Libertad para analizar el código fuente del programa y modificarlo como uno quiera
• Libertad para distribuir copias idénticas al original de la forma que uno quiera
• Libertad de distribuir las versiones modificadas cúando y cómo uno quiera.
Algunas de las aplicaciones que la RTPD tiene instaladas en sus equipos de cómputo:
• Sistema operativo del servidor (en la RTPD): Linux (Ubuntu) versión servidor
• Sistema operativo de las estaciones de trabajo (en los talleres): Linux (Ubuntu) versión escritorio
• Suite de oficina Open Office (procesador de texto, hoja de cálculo, presentaciones)
• Edición de imágenes: GIMP, Inkscape
• Editor de audio: Audacity
• Editor de video: Kdenlive
• Integrador de multimedia interactiva: Atenex
• Navegador de Internet: Firefox
• Cliente de correo: Evolution.